martes 11 de noviembre de 2008

ALIENS, de James Cameron (1986)

LO BUENO ES TAMBIÉN IRREPETIBLE.

Este post pretendía hacerlo como final al anterior, pero por fin le he dado espacio propio. En realidad todo lo que tengo que añadir es que la misma noche que vi Alien, continue con Aliens... que decepción. Si la había visto, no la recordaba. Algo en mi memoria me dice que el robot transportador que acaba decidiendo el final no era la primera vez que lo veía... pero no estoy segura. Yo entiendo que hay que aprovechar el tirón de un éxito, pero siendo director, ya que te dan la oportunidad de crear una historia con ciertos parámetros... no sé, por lo menos cúrrate un desenlace nuevo, ¿no? Y aprende de los grandes momentos de la primera. Aquí no hay tensión, solo carnicería, y además mala. De lo poco que sabemos de Alien, todos habrían muerto quemados con las salpicaduras de tantos trozos desparramados.

Vale que la idea es muy diferente, que ahora se busca un publico más amplio, y que se quieren satisfacer los instintos de violencia y destrucción... pero con un poco más de arte, por favor.